Tratamiento con ondas de choque en Carrasco, Montevideo. Tecnología avanzada para tendinitis, fascitis plantar, contracturas y disfunción eréctil — sin cirugía y sin medicación.
Las Ondas de Choque son un método terapéutico moderno y eficaz con el que se introducen ondas mecánicas ricas en energía en las regiones del cuerpo a tratar. Este tratamiento innovador permite eliminar modificaciones patológicas de los tendones, ligamentos, cápsulas, músculos y huesos de manera controlada, tratando el dolor y regenerando los tejidos.
Ondas centradas en una zona de enfoque localizada en profundidad. Ideales para lesiones profundas, calcificaciones y tendinopatías crónicas.
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Ondas que se propagan radialmente en el tejido. Indicadas para contracturas musculares, puntos gatillo y sobrecargas musculares.
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Combinación de focales y radiales para un espectro más amplio de tratamiento. Ideales para patologías complejas.
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Son ondas mecánicas centradas en una zona de enfoque localizada a distancia del cabezal terapéutico donde desarrollan su actividad, a diferencia de las Ondas Radiales que divergen perdiendo energía a medida que aumenta la profundidad.
La zona de enfoque o terapéutica puede variarse usando dispositivos de acople diseñados para las distintas aplicaciones: patologías tendinosas, disfunción eréctil, heridas crónicas y pseudoartrosis.
El proceso de generación de ondas de choque electromagnéticas se basa en el principio físico de la inducción electromagnética. Las ondas de choque focales son ondas cortas que se centran en una zona focal fuera de la cabeza terapéutica, garantizando un tratamiento muy seguro y de nivel constante de energía.
Las ondas de presión radiales representan una alternativa eficaz para el tratamiento de indicaciones a nivel musculoesquelético. La energía es introducida en la zona de tratamiento con un transmisor y generada mediante un proyectil accionado por aire a presión.
Las ondas de presión generadas se propagan en el tejido causando un efecto mecánico que estimula el sistema nervioso, determina la producción de óxido nítrico y otras sustancias químicas biológicamente activas.
Su mecanismo determina un aumento del metabolismo, neoangiogénesis y liberación de factores de crecimiento, llevando a la reducción del dolor crónico y a la regeneración de tejidos patológicos.
El tratamiento con ondas de presión radiales se basa en la ley de "acción y reacción" que Sir Isaac Newton estableció en 1687 — principio de conservación del momento lineal.
Los efectos biológicos están relacionados con la onda de presión. Las Ondas Radiales y Focales pueden complementarse entre sí. Si bien la Radial es adecuada para tratar áreas extensas, las ondas focales pueden concentrarse en lo profundo del cuerpo.
El tratamiento de ondas de choque combinadas ofrece al médico especialista un amplio espectro de posibilidades para tratar diferentes tipos de patologías que por su comportamiento y especificidad son ideales para este tipo de tratamiento.
La terapia con Ondas de Choque surgió inicialmente para desintegrar cálculos urinarios hace 4 décadas. Desde entonces, el notable progreso en el conocimiento de sus efectos biológicos y terapéuticos permitió ampliar su uso. Su mecanismo actúa a nivel molecular, celular y tisular para generar una respuesta biológica.
Producen una burbuja de plasma por descarga de alto voltaje entre 2 electrodos dentro de un reflector paraelipsoidal con agua. La expansión del plasma genera un frente de choque que se refleja y enfoca en el tejido objetivo.
Se envía un pulso de alto voltaje a través de una bobina opuesta a una membrana metálica. El campo magnético genera una desviación repentina de la membrana y ondas de presión en un fluido, que se enfocan con una lente.
Descarga de alto voltaje a través de elementos piezoeléctricos montados en una superficie esférica. Cada elemento genera un pulso de presión que se propaga hacia el centro, produciendo una onda de choque en la región focal.
El aire comprimido acelera un proyectil dentro de un tubo guía. Cuando el proyectil golpea un aplicador, se produce una onda de presión que se expande radialmente hacia el tejido objetivo, pudiendo inducir cavitación acústica.
Existen 4 posibles mecanismos o fases de reacción de la terapia con ondas de choque (ESWT) en el tejido, que explican su eficacia en el tratamiento de patologías musculoesqueléticas.
La onda de choque causa presión positiva generando absorción, reflexión, refracción y transmisión de energía a tejidos y células. La fuerza de tracción aumenta la permeabilidad de membranas celulares.
La ESWT estimula a las células a liberar biomoléculas, como el ATP, para activar vías de señalización celular esenciales en la regeneración tisular.
Las ondas de choque alteran las funciones de los canales iónicos en la membrana celular y la movilización de calcio, modulando procesos celulares clave.
La ESWT modula la angiogénesis, estimula factores de crecimiento y óxido nítrico, promueve la proliferación celular y tiene efectos antiinflamatorios.
Según la Sociedad Internacional para el Tratamiento Médico de Ondas de Choque (ISMST), el tratamiento está contraindicado en los siguientes casos:
No aplicar sobre tejido pulmonar o en proximidad a la cavidad torácica.
Contraindicado en aplicaciones sobre cráneo o tejido cerebral.
No aplicar en zonas cercanas al feto durante el embarazo.
Contraindicado en zonas con presencia de tumores o procesos malignos.
Precaución en pacientes con trastornos de la coagulación o anticoagulados.
No aplicar directamente sobre placas de crecimiento en pacientes jóvenes.
⚠️ Importante: Esta lista es orientativa. El médico especialista evaluará en cada caso la indicación y posibles contraindicaciones individuales antes de iniciar el tratamiento.
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Además del tratamiento musculoesquelético, las ondas de choque tienen aplicaciones en otras áreas de la salud con evidencia científica creciente.
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